La Javi y el Yoga

Cuando conocí a la Javi ella estaba estudiando para ser instructora de yoga, al mismo tiempo tocaba, aprendía y componía con su guitarra múltiples melodías en cada rincón. Esa Javi o más bien esa Japi, como algunos todavía le decimos con mucho cariño, que vivía en “Suenavida” andaba siempre con un mat de yoga o con una guitarra al hombro, a veces con los dos.

Más adelante en el tiempo, la Javi me contó que estaba dando clases de canto y que también utilizaba el tema de la respiración de yoga y los movimientos para encontrar los sonidos dentro del cuerpo. Todo súper conectado, la voz habitando un cuerpo que si se modifica también modifica su manera de sonar.

"Doblo los extremos de mis pies, guardando así fuego corporal"
Extremos de mis pies, disco MATRIZ

 

En sus letras llegan estos mensajes, que uno pudiera probar y sentir, doblo los extremos de mis pies y efectivamente siento ese fuego corporal. En sus canciones la Javi muestra su interior, su esencia, su sensibilidad. Al escuchar su música siento que comparte sus procesos internos y expresa su ser más profundo.

 

“Estás alguna vez mirando dentro, tan dentro que no se puede ni ver”
Guión, disco MATRIZ

 

La última vez que fui a San Fabián, la Javi estaba embarazada de la Lúa y se estaba parando en las mañanas a “sentarse un ratito”, la meditación para ella estaba siendo un momento para escucharse, para sentirse, para mirarse dentro. Creo que la Javi siempre se está trabajando a sí misma internamente. Cuando su mente está muy “ruidosa” ella se sienta y medita.

La sensibilidad de la Javi es muy especial, ella está conectada con sus sensaciones internas, con sus emociones y también con su cuerpo, con su voz como canal y con su música como puente creativo de expresión. El yoga y la meditación están muy ligados a eso mismo, el autoconocimiento y exploración de las propias sensibilidades y de tu propio cuerpo y mente como los vehículos que tenemos aquí en la tierra.

 

“Es necesario aquí, conciencia corporal”
Lento (AbyaYala), disco Cambia

 

Un día cuando vivíamos en el “Limbo”, un centro cultural en el que compartimos muchas vivencias, me invitó en la mañana a hacer una práctica de yoga guiada por ella, estuvimos más de una hora respirando y manteniendo las posturas, quedamos sudando las dos. Dándolo todo y con demasiada alegría. La Javi lo da todo, lo está dando todo. Apoyémosla para que pueda seguir dando su lucha, para que siga dando su luz, para que siga convirtiendo en canción su proceso como ser humana de esta tierra.

“Despierta abierta el alma, ya no tengo miedo”
Energía fulminante, disco MATRIZ

 

Por Daniela Gómez

One Response

  • Que hermosa historia de vida la javi entonces es una hermosa persona que esta sufriendo internamente la enfermedad me inmagino que igual debe reir y debe soñar pero tiene una hijita que amar tengo un angelito que a los cuatro años quiso viajar le voy a pedir que le siga dando fuerzas para luchar bendiciones javi y a triunfar

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